Estilo minimalista, la elegante sobriedad de lo mínimo

Longue chaise minimalista

La sobria elegancia de los muebles de diseño minimalista se escribe en gama monocromática, en líneas rectas y en materiales puros. Por ello todo debe de estar perfectamente integrado.

La decoración minimalista es muy exigente y, paradójicamente, allí donde el menos es más, es donde más estrictas son las instrucciones de aplicación y más limitados nuestros movimientos. Y es que la pureza expresiva de estos muebles y objetos de decoración tiene un potencial arrollador que inunda el conjunto.

El origen de este elegante estilo esta en USA en los años 70, como contestación a la vorágine cromática del Popart de la mano de Wollheim, pese a que la historia otorga a Mies van der Rohe. Además de los interiores, el estilo ha venido muy definido por la arquitectura racionalista, con espacios amplios, sencillez y espacios diáfanos.

Dormitorio minimalista

En decoración el minimalismo abarca una amplia gama de conceptos, si bien su uso es delicado y debe tener sentido dentro de un conjunto pues con lo mínimo la expresión es máxima. Líneas rectas, funcionalidad y acabados delicados, que no estorben ni se amontonen restando amplitud al espacio, pues ante todo se busca la serenidad del orden y la practicidad de todo el conjunto integrado.

Los colores monocromo con contrastes sin abusos, como el contraste blanco negro o el beige marrón negro, pero fundamentalmente el blanco en toda su gama es el rey en este estilo, pues su pureza y su luminosidad resaltan el concepto. Así lo han entendido firmas nacionales como Gandía Blasco, cuyo minimalismo ha sido definido como puro y mediterráneo, por saber transmitir a través de líneas sencillas y colores blancos la esencia de Levante especialmente para exteriores. Otras firmas de interiorismo que nos pueden servir de referencia en este sentido, aunque en versiones menos puras son las marcas que se encuentran en Muebles Lluesma o en Vicente Navarro.

Dormitorio celeste

Otro aspecto muy importante a la hora de enfrentarse al reto del interiorismo minimalista es el textil. Las cortinas y tapicerías deben equilibrarse y es algo complejo pues solo jugamos con lisos austeros dejando totalmente de lado los estampados pues estos atentarían contra la sustancialidad de este tipo de composiciones, que no necesitan de ornamentos para expresar personalidad.