Miniloft, algunos tips en decoración

Recomendaciones para ambientar un minoloft, algo así como un loft pero a pequeña escala, donde es muy importante tener en cuenta la iluminación y el mobiliario.

El sueño de vivir en un loft sigue estando de moda, aunque suene sacado de otro tiempo, hoy más que nunca y gracias a las nuevas construcciones, este concepto se ha visto renovado. A diferencia de los grandes espacios que presentaban los primeros lofts en los años 90, los que más han crecido en el último tiempo son los miniloft.

Por lo general un miniloft alcanza hasta los 45 o 50 metros cuadrados, por lo cual hay que generar espacios o dar sensación de amplios ambientes. Por lo general los lofts o minilofts tienen los techos un poco más alto que los departamentos comunes, por ese motivo se puede jugar con la iluminación del espacio.

La distribución del espacio y los muebles

Cocina y sala loft

A diferencia de un loft, en un miniloft el espacio es mucho más limitado, por lo que se torna muy importante no recargar el disponible. Para ello deben usarse solo los muebles necesarios, lo mínimo y sin recargar.

Lo ideal es tener una mesa con sus respectivas sillas en el área de la cocina, así poder usar el resto del espacio con un buen sillón y varios puff para generar un espacio distendido en donde poder recibir invitados. Busca muebles, de líneas simples y que sean funcionales.

El tamaño del mobiliario de preferencia pequeño, sofás de dos cuerpos y mesas del tamaño apropiado. Para los muebles de almacenamiento se prefieren estanterías poco profundas, pero altas. Todo en busca de no entorpecer las zonas de paso, e intentar dejar el mayor espacio posible desocupado.

Iluminación para crear sensación de amplitud

Mini-Loft de 29 metros cuadrados

Lo más importante es la luz natural, pero para horas nocturnas debe encaraste con la correcta disposición de luminarias. La iluminación puede ser una simple combinación de pequeños spots de led a lo largo de algunas irregularidades que presenten la pared y a la vez jugar con algunas lámparas de pie, como para darle una suerte de intimidad a algunos espacios, como por ejemplo, a lado de un sillón para descansar o para leer.

Los colores claros en las paredes, en los distintos revestimientos y en materiales favorecen a que el espacio luzca luminoso, y que se cree una sensación de amplitud.