Antes y después de la redecoración de un apartamento amarillo

Entrada antes y despues

Ejemplo de cómo decorar un apartamento de manera sencilla y barata, combinando dos colores y usando los objetos existentes se pueden obtener buenos resultados.

Vamos a estudiar cómo una sala realmente catastrófica, se puede recuperar simplemente a base de color y de cambiar el suelo. Como siempre, debemos de tener en cuenta los condicionantes. No es lo mismo una casa vieja, que una de nueva construcción. También son determinantes sus habitantes, en este caso estudiantes. No le propongamos a chicos jóvenes colores suaves o pastel… se aburrirían. También hemos buscado la luminosidad. Era una casa que resultaba oscura, triste, fatal para gente joven, por suerte todo cambió.

Un cambio de color era necesario

Comedor sin decorar

Comedor antes

Uno de los puntos más importantes para re-decorar un ambiente es el color de la pintura, mucho mejor si se escoge el adecuado para el lugar y para los ocupantes. En principio hice un estudio entre gente joven, para saber qué colores les gustaban, cuales les parecían más atractivos para su casa. La inspiración final vino de la mano de un bar de moda.

El amarillo es el color más luminoso que hay, y de los más alegres. Combinado con un naranja teja, perfecto!. Ideal para no resultar aburrido. Todo en un solo color, resultaría muy monótono. Realizamos un mural, combinando ambos colores y añadiendo unos toques de azul marino, de los sofás, algo de plata y blanco.

Comedor después

Comedor después

Para el suelo, elegimos una tarima de color intermedio… los jóvenes no dedican mucho tiempo a la limpieza. Ideal para que no se noten las pisadas sino se limpia demasiado!!

Es importante usar lo que hay, sin gastar demasiado

Los muebles, son casi todos los que había en origen, pero hemos separado la entrada con unas simples cuerdas… así no da la impresión de entrar directamente a la casa, sino de darle cierta independencia.

Vista general reforma

Aprovechamos todos los cuadros que había… dándoles otro aire y colgándolos de una manera correcta, e incluso en otro sentido. Buscamos originalidad.

Elegimos las cortinas más baratas del mercado (no había demasiado presupuesto), pero lo importante es que dejasen pasar la luz, y que ocultasen una carpintería de aluminio muy vieja y fea. Y sobre ellas dejamos los stores que estaban en origen, pero que cerrados, ocultan todo paso posible de luz.

Las sillas del comedor, son compradas en un mercadillo, y están combinadas en dos colores. Un mantel en el mismo tono de la pared, cubre una mesa que no tenía ninguna gracia.

Pero lo más importante y destacable, son los colores de las paredes. Han rescatado totalmente un espacio realmente anodino y lo han convertido en una sala alegre y acogedora. A base de pintura, hemos salvado un espacio.