Estilo Rústico Chic, entre la rusticidad y la elegancia

Una variante del estilo rústico que genera un clima cálido y elegante con el uso de colores naturales, acabados rústicos, y los muebles indicados.

Que sucede si tomas una antigua casa de campo, y decides decorarla de manera elegante, sin quitar los revestimientos y materiales originales ni tampoco los muebles, pero sí agregando detalles y colores para que se vea como quieres, distinguida y refinada. Es aquí donde lograrás un estilo Rústico Chic.

En una decoración así, los materiales del suelo son rústicos: piedra, ladrillos de barro cocidos, cemento o madera en el mejor de los casos. También las paredes pueden ser de ladrillo a la vista, estuco rústico o algún otro acabado poco refinado. En el caso de querer imitar éste en una construcción nueva o una vivienda urbana puede hacerse de diversas maneras, desde la pintura o los enduidos decorativos y otras técnicas de bricolaje para crear el efecto deseado.

Los muebles

Rustico chic

Se pueden incluir muebles de acabados sencillos, pero elegantes y elaborados. También le van bien lo que llamamos el estilo industrial que combina con la madera de una manera muy particular. En contraposición los muebles revival y también los del estilo provenzal lucen muy delicados.

Los sofás y butacas, en cuero negro, las butacas sobre todo de líneas redondeadas, dan un aire ciertamente chic. El contraste entre el color de la madera y el cuero negro es perfecto.

Colores y complementos

Salón elegante

En cuanto a los colores, los más recomendados son los tonos blancos para las paredes, son sin duda los que predominan en todos los espacios y que mejoran la luz, además de destacar a la madera y no quitar protagonismo a los detalles. Algunas tonalidades candidatas para pintar son el blanco hueso, los cremas, el arena, y la gran variedad de colores pasteles.

Las cortinas de líneas muy simples y pero de buena caída, en tejidos de lino o algodón. Si se admite un ligero store en lino, con el objeto de tamizar la luz, pero nada de recargar. Lámparas sencillas pero delicadas, y nada de hálogenos, no van bien con este estilo. Pero también son comunes los candelabros, tanto colgantes como sobre la mesa.