El azul y el celeste son los colores que mayormente se utilizan en la decoración de cuartos para niños. No tenemos porqué limitarnos solamente a esos tonos. Es una opción visualmente interesante combinar el azul con los otros dos colores primarios: el rojo y el amarillo. De esta manera, se crea una combinación de colores conocida con el nombre de trío armónico.

Imagen de: www.indemajuvenil.es
Las franjas rayadas intermedias en las paredes de color azul y amarillo dan a la habitación un aire fresco y moderno ideal para que los pequeños dueños de la habitación se sientan cómodos y relajados.
El blanco tanto en la cucheta como en franjas de la pared aporta iluminación y simplicidad. Dado que el blanco es el color más versátil de todos sirve para que la combinación de rojo, azul y amarillo no sea agresiva en absoluto.
Una ventana de marco amarillo permite el ingreso de la luz natural durante las mañanas. Las resistentes cortinas rojo fuerte agregan riqueza decorativa y permiten controlar la iluminación de manera adecuada.
El beige del piso cumple la función de dar frescura y un toque de elegancia a la habitación. El contraste el piso y la alfombra bordó es realmente llamativo y muy agradable a la vista. Además la textura suave de la alfombra y su discreto diseño no sobrecargan el espacio.
Los almohadones y cubrecamas no pasan desapercibidos: rayas separadas, estrellas y colores lisos contrastan perfectamente. Los diferentes tipos de telas utilizados en la confección de cada almohadón hacen que cada uno de ellos se destaque pero, al mismo tiempo, cree un conjunto verdaderamente armonioso con los demás.
Escrito por: Ayelén, en la categoría: Ambientes, Color y pintura, Dormitorio, Habitaciones infantiles
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