Gama de Colores Grises, paleta de tonos de gris para paredes
Las mejores combinaciones, materiales y tonos de gris para crear una cocina moderna y acogedora.
Escrito por Eduardo
Hay colores que aparecen como una tendencia pasajera y otros que son clásicos. El gris pertenece a este último grupo. En la cocina aporta equilibrio, elegancia y una gran facilidad para combinar con maderas, blancos, negros o incluso colores más atrevidos.
Si estás pensando en renovar tu cocina, elegir los colores de pintura o revestimientos y has pensando en el gris, aquí encontrarás ideas y combinaciones para elegir el tono que mejor se adapte a tu estilo y al espacio disponible.
Los colores grises no son fríos por definición: todo depende del tono que elijas y cómo lo combines. En líneas generales aporta:
Elegancia y sobriedad. Es un color elegante que da a la cocina un aspecto cuidado sin recargarla.
Sensación de orden y limpieza. Al ser un color neutro, disimula bien las marcas de uso diario y transmite pulcritud.
Calma y equilibrio. Los grises medios y los que tienen un fondo cálido (con un toque de beige o marrón) generan un ambiente relajado, ideal si buscas que la cocina sea también un lugar de encuentro.
Modernidad. Es el color de cabecera del estilo industrial, minimalista y escandinavo, así que si te gusta la estética contemporánea, el gris es un acierto casi automático.
La clave está en la temperatura del gris: los tonos con base azulada transmiten frialdad y modernidad. Mientras que los grises cálidos (con matices beige, como el greige, el color visón o el gris topo) resultan más acogedores.
Una de las grandes ventajas del gris es que funciona como base para casi cualquier combinación:
Blanco. El dúo clásico, aporta luminosidad y frescura, y es la opción más segura para cocinas pequeñas o con poca luz natural.
Negro. Crea contraste y un resultado sofisticado, muy propio de cocinas de diseño contemporáneo.
Madera. La combinación más buscada en los últimos años. La calidez de la madera compensa la frialdad del gris y el resultado es una cocina acogedora.
Tonos pastel. Verde salvia, rosa empolvado e incluso amarillo pastel funcionan muy bien como color de acento en paredes, sobre todo con grises claros.
Algunos colores vivos. Rojo, azul marino o cerceta dan personalidad a una base gris, especialmente si el gris de los muebles es claro.
Los grises claros, como perla, plata o gris cenia, son la opción más versátil. Aportan luminosidad y amplían visualmente el espacio, por lo que son ideales para cocinas pequeñas o con poca luz natural.
Además, al ser una base tan neutra, permiten jugar con colores llamativos en la pared, la encimera o los electrodomésticos sin que el conjunto resulte excesivo.
Si te gusta poder cambiar la decoración de la cocina de vez en cuando (menaje, textiles, pequeños detalles), el gris claro es el que más juego te va a dar.
El gris medio es el punto de equilibrio dentro de los grises, y probablemente el tono más fácil de combinar. Funciona bien tanto en cocinas abiertas al salón como en espacios cerrados, y admite tanto encimeras de madera como de piedra sin desentonar.
Es también la elección más habitual cuando se busca un armario de dos tonos: gris medio en los muebles bajos y un tono más claro en los altos, para que la luz se refleje mejor en la parte superior de la cocina.
Los grises oscuros, como grafito, antracita o marengo, aportan profundidad y un aire elegante, pero hay que manejarlos con cuidado.
Funcionan mejor en cocinas grandes y con buena entrada de luz natural, porque en espacios reducidos pueden hacer que el ambiente se sienta más cerrado.
Si tu cocina es pequeña y aun así quieres usar un gris oscuro, resérvalo para la isla o una pared y combínalo con paredes y muebles en tonos claros. Combina el gris oscuro con tonos suaves como beige, verde salvia y madera clara.
Suelos: el gris es una de las opciones más prácticas para el suelo de cocina porque disimula el desgaste diario. Por otra parte el efecto madera suma calidez sin perder el mantenimiento fácil de un suelo cerámico.
Encimeras: el mármol, el granito y el cuarzo en tonos grises claros aportan un punto de distinción; la madera, en cambio, es la opción ideal si buscas calidez y contraste frente a unos muebles y paredes grises.
Iluminación: cuanto más oscuro sea el gris elegido, más importante será reforzar la iluminación, tanto general como bajo los muebles altos, para que la cocina no se vea apagada.
En definitiva: el gris es de los pocos colores que se adaptan a cualquier estilo de cocina sin pasar de moda. La elección de un tono claro, medio u oscuro depende sobre todo del tamaño del espacio y de la luz natural con la que cuentes. Y el resto de la decoración (madera, blanco, metales o un toque de color) es lo que terminará de darle personalidad a tu cocina gris.