Colores fríos y cálidos crean una sensación de temperatura en interiores

Interiores calidos y frios

Las tonalidades cálidas y frías con las que pintamos o decoramos un ambiente generan distintas sensaciones en nuestro estado de animo, veamos cómo aprovechar sus propiedades.

Elegir el color para pintar nuestra casa, no solo obedece al gusto de los que la vayan a habitar, sino que también a una serie de estímulos que los colores generan en nosotros. Uno de ellos en la sensación de temperatura, es decir que el color hace que percibamos el ambiente más cálido o más fresco según la tonalidad de la pintura que se haya utilizado para pintar las paredes o decorar.

Los colores se dividen básicamente en dos grupos, por un lado los fríos y por el otro los cálidos, ésto es fácilmente reconocible al mirar el círculo cromático. Por un lado se encuentra el primer grupo compuesto está compuesto por los colores violetas, azules y los verdes más azulados. El segundo grupo, el de los cálidos, por el magenta, el rojo, el naranja, el amarillo y hasta las tonalidades verdes más amarillentas.

Las tonalidades frías

Comedor colores frescos

Los colores pertenecientes al grupo de los colores fríos son especiales para crear un clima relajado y fresco. La apariencia de los ambientes es bastante amena y hace que percibamos el ambiente de mayor tamaño, o mayores proporciones de las reales.

Se dice que en una habitación pintada de azul, difícilmente se pueda dormir mal ya que tiene un efecto casi sedante. Pero a no abusar de estas tonalidades, ya que hay quienes sostienen que pueden generar algún tipo de abulia o depresión.

Las tonalidades cálidas

Dormitorio colores calidos

Por el otro lado se encuentran los colores cálidos, los derivados del marrón, (desde el chocolate, hasta el crema o arena, pasando por el beige), las gamas del amarillo (hasta el dorado) y los rojos (incluyendo los rosas, los burdeos, y purpuras).

Estos a diferencia de los anteriores, generan una suerte de estimulo bien distinto a sus opuestos. Los colores cálidos tienen la particularidad de crear un espacio activo y estimulante. Las habitaciones pintadas de colores cálidos son apropiadas para climas fríos y espacios amplios. Es por ello mismo que estos colores deben ser usados con prudencia en ambientes pequeños, ya que puede hacer lucirlo aún más pequeño.